Desde la butaca
“Silencio”
Ingredientes del teatro eterno
David Gómez Frías
Marco: Festival Internacional de Teatro de Cazorla. Ciclo: Sala. Fecha: 4 de
noviembre de 2022. Escenario: Teatro
de La Merced. Obra: “Silencio”. Actriz: Blanca Portillo. Autor y Dirección: Juan Mayorga. Producción: Avance Producciones
Teatrales.
Sucede
pocas veces, en tan contadas ocasiones que no siempre se lleva la cuenta ni en
la palabra que habita nuestra memoria, ni en aquella que se enfrenta a la
eternidad puesta sobre blanco. Quizás por eso hay que dar carácter de
permanente en los dos ámbitos, el de la memoria que no ha de olvidar y el de la
palabra escrita que nunca se ha de borrar, el milagro teatral que tuvo lugar
sobre el escenario de La Merced. Otros escenarios lo han vivido antes, otros
muchos lo vivirán después si en el momento que ocurre se le concede la
condición innegable de algo milagroso. No es esto palabrería gratuita, el
Teatro de La Merced, de Cazorla, ha vivido, sentido, se ha emocionado, ha
aplaudido un ejercicio teatral que pudiera ser etiquetado como un hecho
realmente divino. Divino porque las circunstancias han querido que se reúnan
los ingredientes necesarios para esa mezcla que precisa un toque elevado de
gusto y amor por el teatro. No es menospreciar al resto, sino alzar la luz de
una creación teatral que por sí sola se coloca sobre las demás y lo hace como
ejemplo humilde, intelectual y con tremendo respeto y admiración hacia la
historia misma del teatro. Y es que, analizando los ingredientes, el mejor
autor teatral del momento, su discurso de acceso como Miembro de la Real
Academia de la Lengua Española y Blanca Portillo, de la que no cabe decir más,
no se puede esperar más que la realidad de lo permanente en ese milagro
continuo que es el teatro. Ya tiene algo de milagro el hecho mismo de que un
autor teatral alcance la gloria lingüística de convertirse en Académico, pocos
dramaturgos le han precedido con tanta claridad. Mayor gloria es que, en su
aparente timidez e introversión, Juan Mayorga redacte un ‘Discurso de acceso’
que logre aunar sencillez, intelectualidad, conocimiento y belleza literaria al
mismo tiempo, sin mayor intención que dar brillo a un acceso, a la apertura de
una puerta que guarda al otro lado, en su interior, la delicada tarea de dar
brillo a las palabras. Y lo hace con un discurso en el que alaba la teatral y
necesaria figura del ‘silencio’, marcando un recorrido histórico y literario
sobre el valor ahora pasivo ahora activo, siempre contenido, del silencio. Esta
justificación necesaria la lleva a cabo precisamente con la única herramienta
clara con la que el ser humano rompe sin estridencias ese silencio: la palabra,
la palabra escrita, sosegada, literaria y brillante de alguien que ha sido
llamado a ser protector de la misma. Tenemos, por tanto, un dramaturgo que
quiso ser poeta y acabó haciendo un discurso por ser autor de teatro, tenemos
un discurso que viene a ser una pequeña joya literaria de un autor que hace
teatro y, para no romper con su verdadera y aplaudida vocación dramatúrgica, se
hace necesaria un actor, una actriz con la que poder llevar a los altares del
teatro el contenido literario del discurso. Blanca Portillo es el ingrediente
final. No hay más que decir. Posiblemente no sea necesario hablar de un antes y
un después en el trabajo de Blanca, porque una trayectoria como la suya hace
complicado marcar estos momentos de cambio de registro, ella será portadora de
este sólido secreto personal. Lo que sí ha dejado claro en Cazorla es que sobre
este trabajo se hablará largo y tendido entre los amantes del teatro. Y he aquí
el milagro: Mayorga, un discurso y Blanca, que, mezclados con esa paciencia que
alumbra a los elegidos, conforman la virtud por la que sobrevive el teatro más
allá de los siglos, un milagro escénico que reconforta a los amantes
incondicionales del teatro. En la venidera línea cronológica que marca la
historia de este arte, para retenerlo en nuestra memoria, el año 2022 marcará
con claro brillo la unión Juan Mayorga-Blanca Portillo, como en el pasado lo
hicieron nombres unidos por el teatro como Lorca-Xirgu. Silencio, Mayorga
dirige, Blanca actúa. Silencio, he dicho silencio. Silencio.
Magnífica reseña, gracias.
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