domingo, 10 de diciembre de 2023

El traje

                                Foto: José Luis González
 

Desde la butaca

“El traje”

Traje a medida para dos monstruos

David Gómez Frías

 

Marco: Festival de Teatro de Cazorla. Ciclo: Sala. Fecha: 8 de diciembre. Escenario: Teatro de La Merced. Obra: “El traje”. Reparto: Javier Gutiérrez, Luis Bermejo. Autor y Dirección: Juan Cavestany.

 

Han pasado once años desde su estreno en Madrid. Aquel treinta de octubre del año dos mil doce en España se hablaba de crisis, de salida de la crisis económica que hundió a nuestra sociedad, cuatro años antes, en el temor existencial. Esta obra de teatro ha sobrevivido a la permanente amenaza de caídas de la economía, a una pandemia mundial, a los vaivenes políticos, a guerras más o menos vecinas, a ejemplos de corrupción inagotables, y lo ha hecho señalando a una sociedad que ha visto nacer en su seno los extremos destructivos de las ideas. En una década puede cambiar el mundo o puede seguir siendo el mismo, al fin y al cabo, todo se repite desde el interior de un hogar a las más altas esferas del poder. Quizás por eso “El traje” brille tanto ahora como lo hizo años atrás, como lo viene haciendo desde su estreno, porque nuestra sociedad necesita mirarse en el espejo de su absurdo y reírse. Esta comedia negra, que pudiera entenderse como un juego sencillo de comedia teatral, resulta ser un complejo ejercicio de texto, dirección y actuación. De un argumento cualquiera surge una obra maestra del teatro actual, que permanecerá viva precisamente por su capacidad de hacer colisionar en un cuerpo a cuerpo la posibilidad de los individuos y el absurdo propiamente dicho. El público es llevado a la oficina de seguridad de un centro comercial, un sótano en el que un empleado del departamento y un cliente, participante en un altercado con una señora, llevan la actualidad de sus vidas a un conflicto intelectual y emocional en el que la risa es el antídoto que rompe la tensión intencionada. Bajo esa línea argumental todo es posible, incluido un cadáver que resulta estar más vivo que muerto. Lo fascinante de esta obra está en la conjunción de texto, dirección y protagonistas. De cara al público, todo se resume a la actuación de Gutiérrez y Bermejo. No es poco pues el resultado identifica a dos titanes de la interpretación capaces de hacer enloquecer al espectador con los altibajos emocionales que sus personajes requieren. A la par, son el equilibrio perfecto, la magia, la sintonía de dos grandes que hacen lo suyo con tanta humildad y entrega, sin personalismos ni distancias, dando al espectáculo un valor imperecedero. “El traje” ha sido en sí el cierre perfecto para un programa de alta calidad escénica, artística, teatral. Porque sería fácil pensar que cualquiera de las obras propuestas podría haber bajado el telón de La Merced con la grandeza que hemos visto en cada una de ellas, pero el Festival de Teatro de Cazorla lo ha hecho con la risa y la costura intensa de “El traje". Ha cerrado esta edición con el acierto de poner frente a frente a Javier Gutiérrez y Luis Bermejo, para dejar clavada la sensación de que lo bueno se hace esperar y lo mejor está por llegar. Ha sido este un espectáculo corto, según se mire, porque deja el regusto repetido de querer más de algo tan bueno. El teatro tiene eso, hace amantes en ediciones y en obras como estas. Cazorla baja el telón del teatro, pero volverá a alzarse limpio de polvo para dejar grabadas en la memoria de este arte las dimensiones de La Merced.

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